La herramienta de vinificación
Justo antes de la vendimia de 2025, la finca finalizó la construcción de su propia bodega, situada en el corazón de la propiedad, en el edificio del antiguo Restaurante Manrella.
Este proyecto ha requerido una importante inversión y una renovación completa: reparación integral de los tejados, refuerzo de las estructuras y aislamiento total de las paredes y del edificio, con el fin de crear una instalación de vinificación que sea a la vez eficiente y sostenible.
En su interior, la bodega cuenta con una quincena de depósitos fabricados íntegramente en acero inoxidable 316, reconocido por su calidad superior. Todos ellos cuentan con un sistema de control de temperatura para garantizar el punto óptimo de las fermentaciones.
Completa la bodega un conjunto de barricas con toneles nuevos de roble francés de 10 y 20 hectolitros, así como barricas nuevas de 400 litros, procedentes de varias tonelerías. Todo ello permite diversificar las aportaciones aromáticas de la madera sin dejar de respetar la identidad de los vinos.
Por último, se ha diseñado con esmero una zona de recepción de la uva que ofrece unas condiciones de selección y manipulación de gran calidad, con el máximo respeto al fruto y al trabajo realizado en el viñedo.
La Vendimia
Todas las vendimias se realizan, como es natural, a mano y en el momento óptimo de maduración, respetando los aromas propios de cada variedad de uva.
La recolección se lleva a cabo en cajas de plástico especialmente adaptadas para la vendimia. Cada vendimiador deposita directamente su cubo en la caja, situada sobre un remolque que avanza constantemente al ritmo del equipo. Este sistema reduce considerablemente los desplazamientos y las manipulaciones innecesarias.
Este modo de funcionamiento presenta numerosas ventajas: una distancia mínima entre la cepa y el contenedor, una manipulación delicada de los racimos y una primera selección realizada directamente por el vendimiador. Posteriormente, una persona dedicada a ello asegura una segunda selección al depositar los cubos en el palot.
A continuación, las uvas se trasladan de inmediato a la bodega, donde se descargan por gravedad en la zona de recepción de la vendimia. De este modo, las bayas no sufren ningún tipo de trituración ni daño, lo que garantiza la integridad del fruto y la calidad de los mostos desde su llegada a la bodega.





